Un sofá que aprende a separarse
Tapas con cierres rápidos y textiles etiquetados facilitaron lavar, reparar y, finalmente, reciclar. Los sensores aprendieron ritmos de uso y avisaron cuándo rotar cojines para distribuir cargas. Al vender la casa, el sofá viajó con nueva tapicería, mientras el armazón quedó listo para otro proyecto con personalidad renovada.